A veces, el adúltero, con un buen ramo de rosas y un collar de pedrería, se vuelve a meter en la cama de la cornuda. A la mañana siguiente, el adultero se sentirá embaucador. Y la cornuda consentida.
Pablosky
Cree el receloso, que hasta el viento cuando sopla, lo hace a conciencia.
Pablosky
Disfruta de lo bueno, aprende de lo malo.
Pablosky
Si grande la espada, grande el escudo.
Pablosky
Cuando se hace el ridículo defendiendo lo ajeno, o cabeza vacía, o bolsillo lleno.
Pablosky
Sólo el cerdo que se cree perro es capaz de oír sus ladridos.
Pablosky
A quienes cuando llueve se quejan de la lluvia en vez de reconocer que olvidaron el paragüas.
Pablosky
El ignorante, para sentirse alguien, necesita de otros ignorantes, al igual que estos de aquel.
Pablosky
La indiferencia es a la prepotencia como el niño al payaso. El niño se ríe del payaso, porque este lo hace reír.
Pablosky
Nunca verás, en un gesto de desesperación, a un necio apretando los puños cuando es ignorado. Pero los aprieta.