En qué estaría pensando San Pedro, que dejó la puerta abierta, dejando caer un angelito tan dulce como tú en esta tierra?
Tus ojos son tan profundos que el universo se pierde en ellos.
El Papa de Roma merézcase mi perdón, porque me ha oído decir que te quiero más que a Dios.
En la inmensidad de ti, surcando las sensaciones de tu deseo, en tu placer, mirando tus ojos de gozo, en la soledad de tu belleza, contemplando tu hermosura, en ti, llegando a ti.
Algún día sabrás todo lo que te he amado, mas luego llorarás al no tenerme a tu lado.
Ayer pasé por tu casa miré y miré y no te vi aunque era pleno día de noche se hizo para mí.
El beso es una sed loca, que no se apaga con beber, se apaga con otra boca que tenga la misma sed.
Si tengo la letra borrosa no creas que no sé escribir, es que se me caen las lagrimas cada vez que pienso en ti.
Una persona como tú es difícil de encontrar, fácil de querer e imposible de olvidar.
No estés triste si el dueño de tu corazón no te da cariño. Así como la vida te da motivos para llorar demuéstrale que tienes muchos motivos para sonreír y uno de ellos es el amor que yo siento por ti.