Elisabeth está bien tal y como prometí, se casará con Norrington tal y como ha prometido y tú morirás por ella tal y como prometiste. Todos somos hombres de palabra, salvo Elisabeth que de hecho es mujer.
Dicen que cuando conoces el amor de tú vida el tiempo se detiene, y es verdad, lo que no te dicen es que cuando el tiempo inicia otra vez se mueve más rápido para compensar.